Limpiezas y Profilaxis Dental
La profilaxis dental es la limpieza profesional de los dientes realizada por un odontólogo o higienista. A diferencia del cepillado diario en casa, la profilaxis elimina el sarro (cálculo dental) y la placa bacteriana acumulada en zonas que son inaccesibles con los instrumentos de higiene habituales.
El procedimiento incluye:
-
Remoción de sarro supragingival (encima de la encía) e infragingival (debajo de la encía) con instrumentos de ultrasonido y manuales.
-
Pulido de las superficies dentales con pasta profiláctica para eliminar manchas superficiales.
-
Aplicación de flúor cuando está indicado (especialmente en niños y pacientes con alto riesgo de caries).
-
Instrucciones personalizadas de higiene oral según la situación de cada paciente.

¿Por qué se recomienda un tratamiento de Limpiezas y Profilaxis Dental?
Aunque te cepilles y uses hilo dental todos los días, la profilaxis profesional es necesaria porque:
-
El sarro no se elimina con el cepillo: una vez mineralizado, solo puede retirarse con instrumental profesional.
-
La acumulación de sarro bajo la encía es la principal causa de periodontitis (enfermedad de las encías que destruye el hueso que sostiene los dientes).
-
La profilaxis reduce el riesgo de caries al eliminar colonias bacterianas de difícil acceso.
-
Permite al odontólogo revisar el estado general de la boca y detectar problemas en etapa inicial.
-
Elimina manchas por café, té, tabaco o vino, mejorando el aspecto de la sonrisa.
-
Es el único procedimiento con evidencia científica sólida para prevenir y controlar la enfermedad periodontal.

¿Cómo saber si necesito Limpiezas y Profilaxis Dental?
Necesitas una limpieza profesional si:
-
Han pasado más de 6 meses desde tu última visita al odontólogo.
-
Notas que tus encías sangran al cepillarte, aunque sea ocasionalmente.
-
Sientes que tus dientes tienen una capa rugosa o arenosa al pasarles la lengua.
-
Tienes mal aliento constante que no mejora con el cepillado.
-
Ves manchas amarillas, marrones o negras en la base de los dientes, cerca de la encía.
-
Tus encías lucen rojas, inflamadas o han retrocedido y muestran más diente que antes.
-
Usas aparatos ortopédicos, implantes o prótesis que dificultan la limpieza diaria.
